El Gobierno oficializó que pondrá en marcha una “amnistía fiscal” por la cual intentará blanquear fondos no declarados con una moratoria impositiva y que buscará saldar deudas con jubilados que tengan fallos firmes de la Corte Suprema en juicios contra el Estado.
El ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay, en una charla en el Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), no reveló más detalles del proyecto que el Gobierno enviará al Congreso, pero consideró que la medida “excede el blanqueo de capitales”. Señaló que a partir de enero de 2017 la AFIP empezará a cruzar sus datos con organismos de otros países y que de ese modo “no habrá lugar donde esconder la plata”. “Antes de enero del año que viene si uno no está al día con AFIP tendrá problemas”, dijo a modo de advertencia el ministro de Hacienda. Según los primeros trascendidos, el blanqueo incluiría un gravamen de hasta el 10% y que sería menor si fuera destinado a inversiones en bonos.
Para algunos analistas, el contexto internacional y local ayudaría a que el blanqueo del Gobierno logre su objetivo. El tributarista Iván Sasovsky, explicó s que “desde el año que viene entrarán en vigencia numerosos convenios de intercambio de información financiera con otros países, además Brasil pondrá en marcha su propia amnistía fiscal, la primera de su historia”. A diferencia de los anteriores intentos de blanqueo, el nuevo proyecto sería más abarcativo para la contemplación de la amnistía e incluiría una mayor cantidad de situaciones de evasión producidas. Sasovsky ejemplificó con que en anteriores moratorias “convenía exteriorizar activos dependiendo del tipo de evasión que se haya realizado, permitían la eximisión de la responsabilidad penal por facturas apócrifas pero no por ventas no declaradas”
No hay comentarios:
Publicar un comentario